martes, diciembre 27

Búsqueda

El sol no salía por mucho que intentara espantar las nubes. Seguían allí, siempre anidadas en el cielo. Soplaba, asustaba e incluso gritaba pero no conseguía nada. Ni la psicología inversa daba resultado. El sol se estaba yendo y tenía que aceptar ese hecho. Así que, por muy duro que le pareciera, intentó asimilar su nueva inusual situación. Pero era aterrador. ¿Cómo no podía haber sol? ¿Dónde estaba la luz que tantas veces había buceado en su piel? La luz...era lo que más echaba de menos. A veces podía llegar a quemar pero otras, hiciera frío o calor, paseaba con ella donde quiera que fuera. Ahora lo único que veía eran sombras, cada cual más grotesca que la anterior. A veces incluso parecía que se burlaban de ella por buscar desesperadamente el sol. Pero...si estaban allí las sombras era porque aún quedaba algo de luz. Sin ella no hay formas oscuras, no pueden existir.

Cada día iba a un sitio diferente a mirar el cielo y a buscar un pedacito de luz que se colara entre las nubes. Pero era muy difícil. Unas veces las nubes parecían querer tocar la tierra y se acercaban demasiado dificultando el camino y la visión; otros, dejaban escapar una torrencial lluvia que se colaba en todas partes, ni la voluntad permanecía seca ante tal despilfarro de agua.  Su esperanza se alejaba cada vez más, hasta que un día notó que las sombras eran más evidentes de lo normal, eso quería decir que había más luz; y entonces lo encontró: un pequeño hueco entre una nube de gran tamaño por donde se colaba un haz de luz de forma casi imposible. Dejó que su calor le tocara la mano y aunque era muy pequeño, lo notó. Le era tan familiar...

Pero al día siguiente, al despertar, la nube era frondosa y la luz no estaba. A partir de ese momento se dedicó a vagar por el mundo buscándola, a veces no tenía que moverse del sitio para ello, con recordar le bastaba. La volvió a encontrar en tantas ocasiones que perdió la cuenta, y nunca dejó de buscar.

2 comentarios:

Gianfranco Guredi dijo...

Peor siempre la encontraba.
A veces incluso aparecen nuevas luces diferentes, que antes pasaban desapercibidas, y quien sabe, quizá alguna noche se despejan las nubes, y aunque ya no haya sol, haya luena nueva acompañada de estrellas.

Aura Gris dijo...

A pesar de todo...tenía que acostumbrarse a la ausencia de luz.